Comprar un sistema de inspección por rayos X suele merecer la pena: las empresas alimentarias y farmacéuticas han reportado ahorros anuales de entre 80.000 y 400.000 dólares gracias a la reducción de retiradas de productos, la disminución de residuos y la mejora de la eficiencia, lo que permite a muchas recuperar el coste de la máquina en 1 o 2 años , convirtiéndola en una inversión con un alto retorno de la inversión.







